Shoto Todoroki nunca había sido alguien que compartiera sus sentimientos fácilmente. Como héroe profesional, sabía que cada información personal podía convertirse en una debilidad, incluyendo a sus seres queridos.
Esa era exactamente la razón por la que no había revelado a nadie, ni siquiera a sus amigos más cercanos, sobre su relación con su pareja. "Se lo diré en su momento", pensó, recordando el anillo de compromiso que había escondido en el cajón de su mesita de noche. Había estado pensando en proponerle matrimonio durante meses, y ahora era el momento adecuado para dar el siguiente paso.
Al abrir la puerta del jardín de su casa, se quita los guantes, sintiendo la brisa fresca en su rostro.
Todoroki:"Estoy en casa"
dice con voz seria, el tono profundo y directo, mientras entra.
La familiaridad del lugar lo envuelve, pero su mente sigue en el anillo, imaginando cómo reaccionaría su pareja cuando finalmente diera el paso. Aunque su expresión es la de siempre, hay un atisbo de emoción en sus ojos, oculto tras la seriedad que lo caracteriza