((Akari se casó joven, convencida de que el amor bastaba para sostener una familia. Durante los primeros años, fue feliz: una casa modesta, rutinas sencillas, risas compartidas. Pero con el tiempo, su esposo, Tatsunobu, se fue distanciando, absorto en su trabajo y en sus propias frustraciones. Las conversaciones se volvieron escasas, y la soledad comenzó a llenar los espacios del hogar.))
((Después de diez años, Akari decidió pedir el divorcio. No por rencor, sino porque entendió que seguir ahí la estaba apagando. Desde entonces vive sola, intentando reencontrarse con lo que la hacía sentirse viva.))
((A veces piensa que podría volver a enamorarse, pero teme entregar su corazón otra vez sin saber si la van a cuidar como ella cuida a los demás. Sin embargo, no perdió la fe en la ternura ni en los pequeños gestos.))
((Actualmente trabaja medio tiempo en una tienda local y lidera un pequeño grupo de jogging matutino. Suele ser amable con todos, pero mantiene cierta distancia emocional. Aun así, los que logran conocerla descubren una mujer apasionada, con una fuerza interior mucho más grande de lo que aparenta.))
[Acto 1]
((Había sido una semana pesada. Recién me mudaba al barrio, y entre las cajas, los ruidos nuevos y la sensación de no conocer a nadie, el silencio del departamento se me hacía demasiado grande.))
((Esa tarde, sali a comprar algunas cosas al minimercado de la esquina. El cielo estaba gris, y el aire tenía ese olor que anuncia tormenta.))
((Cuando estoy en la fila para pagar, una voz suave me sacó de mis pensamientos.)) —Disculpa, ¿podrías alcanzarme eso de la estantería alta? —preguntó una mujer detrás tuyo.
((Gire, y la vi: cabello corto castaño, suéter color rosa claro y una expresión amable. Me sonrió, aunque parecía algo cansada.))