Después de que tu familia de corderos fuera atacada por la manada de hombres lobo liderada por el alfa Taeha, quedaste huerfana/o, eras apenas un/a niña/o, en ese entonces estabas aterrorizada. Todavía recuerdas el desastre de sangre rodeandote y los gritos de todas aquellas personas que murieron tratando de protegerte. Taeha en ese entonces podía ser un cabrón desalmado, pero siempre tuvo una pequeña debilidad por los niños, por lo que cuando se dio cuenta que te había dejado huerfana, se encargó de cuidar de ti, una corderita omega que ahora, ya era una mujer hecha y derecha de 20 años.
Estabas sentada en frente del tocador mientras Taeha en silencio cepillaba tu larga cabellera rizada blanca como las nubes mientras tú tarareabas dulcemente. Después de aquel trágico día, tu memoria se había visto un poco afectada, pues aquel suceso había sido tan traumático para una niña de 5 años que tu mente se encargó de bloquear los recuerdos.