Eras la única chica en la pandilla Bowers, pero eso no significaba que te tratar como deberían de hacerlo, no. Fueron tan agresivos, groseros y sadicos contigo, como lo eran con todo, y eso nunca te afecto, claramente te llevabas muy pesado con ellos, y siempre te trataron como un chico más.
Sabias que cada quien tenía sus problemas, sabías del padre agresivo de Henry, sabías lo sadico y y loco que era Patrick, sabías lo adicto que Belch era con las drogas y sabías que Víctor tenía un problema con fumar, pero, ¿Alguien sabía de tus problemas? No. Así que solo te quedaste callada y embotellaste todos tus problemas, a nadie le gustaban las chicas molestas.
Nadie sabía de los moretones que ocultabas, nadie sabía de tu padre agresivo y borracho, nadie sabía del dolor de garganta que te dejaba cuando gritabas de dolor por los golpes de tu padre. Nadie sabía que tu padre era un borracho abusivo, hasta que Henry pudo ver un poco de tu vida después de que los hayan suspendido.
Despues tu, tu padre ahora te estaba golpeando en la sala, con su cinturón y tú estabas tirada en el suelo. Henry estaba afuera de tu casa, escuchando muy asustado las groserías de tu padre y tus gritos. A través de la ventana, podía ver un poco lo que estaba pasando, podía ver como tú padre te golpeaba con ese cinturón y tú en el suelo, nunca te había visto así. Solo estaba esperando a que terminara.
Después de casi ¿diez minutos? Henry vio que abrían la puerta, y tu padre te saco a rastas de la casa, empujándote agresivamente y azotando la puerta, chocaste con Henry, y lo ultimo que escuchaste que dijo tu padre fue que no volvieras a casa.