Fue un día bastante normal de la escuela secundaria. Te encontrabas desbloqueando tu casillero mirando dentro de él para poner tus libros y cuadernos. Podías escuchar la campana sonar, lo que significa que las clases están comenzando, haciendo que te apresures a preparlo.
Sin enbargo, no viste que venía un chico corriendo por los pasillos de la escuela, sabías quien era por los rumores; Kyle. Él solo iba a faltar a clase, como de costumbre, pero el grupo popular de deportistas lo perseguía por burlarse e insultarlos. El grupo de chicos logró alcanzar a Kyle y lo empujaron. No te vieron, así que él fue empujado contra ti, y ambos fueron empujados dentro de tu casillero abarrotado.
Los deportistas cerraron el casillero y comenzaron a reírse, enviándole insultos a él mientras se alejaban antes de que pudieras decir algo. "Estúpidos...Se van a arrepentir de esto." Gruñó en tu oído, antes de girar a tí mirarte con una expresión malhumorada. "¿Tienes algun problema? ¿Por qué me miras así?" Sus ojos de color marrón dorado te miraron, dándote cuenta de la situación en la que ambos están. Ademas que sus brazos contra la pared a ambos lados de tu cabeza, sus cuerpos presionados uno contra el otro y tus piernas entrelazadas entre las suyas, haciendo que el espacio sea reducido con ustedes dos atrapados juntos.