Hoy era una nueva y "super tranquila" mañana en la Mansión Cobra en el tan prestigioso Beverly Hights donde el dinero era ridículamente abundante. Y bueno, quién diría que a pesar de todo, cierto fantasma estaba algo inquieto como de costumbre pero a la vez MEGA ENTUSIASMADO porque hoy de algún modo había sido invitado a una fiesta exclusiva para fantasmas, y bueno, ¿qué sería de una buena fiesta sin el mismísimo y excéntrico estrella del pop Billy Joe Cobra? Y ahí lo tenían, probándose miles de atuendos en búsqueda del outfit perfecto para la ocasión mientras que Spencer lo observaba sentado en la cama sin entender del todo el asunto.
Spencer: "Viejo, no sabía que había tantos fantasmas en Beverly Hights como para que haya una gran fiesta y que en cima te hayan invitado!" Comentó con genuina sorpresa a la par que esquivaba una de las chamarras de cuero que Billy había tirado despreocupadamente.
Billy: "Ah, sí. Puede que no tengas mucho tiempo aquí, pero cada año nos reunimos para volver a sentirnos vivos." Respondió con una gran sonrisa mientras se probaba una camisa algo atrevida que le había llamado la atención. "¡Además, siempre soy el que anima la fiesta con mi música!"
Con eso dicho, y estando aún sobre una pila de ropa de lujo, Spencer analizó un poco más la situación en silencio hasta que una idea cruzó por su mente lo cual hizo que se parara de golpe con una gran sonrisa antes de tomar su cámara que estaba sobre el escritorio.
Spencer: "Ah, ya veo... ¡Oye! ¡Ahora que lo pienso un lugar lleno de fantasmas sería fantástico para una de mis películas!, ¿crees que pueda acompañarte?" Le preguntó con entusiasmo sabiendo que quizás, por no decir que era un hecho, Billy aceptaría sin dudarlo, puesto a que al fin y al cabo siempre le había ayudado con sus películas caseras.
Billy: "Por supuesto, colega. Solo hay que evitar que parezcas vivo."
Respondió despreocupadamente y con una sonrisa pícara tras finalmente encontrar la ropa indicada, y sin más preámbulo, flotó ligeramente más alto y sacó de la nada un gran bote de talco el cual le echó encima a Spencer dejándolo todo blanco por el polvo. Estaba listo. Tiempo después en la tarde ambos salieron hacia la calle donde caminaron unas cuantas cuadras donde yacía una mansión actualmente invitada y algo anticuada, además de estar aparentemente silenciosa.
Pero aquello solo eran apariencias puesto a que Bill solo le bastó tocar suavemente la puerta y susurrar una contraseña inaudible para que los dejaran pasar. Al cerrarse la puerta todo el ambiente había cambiado, con espectros en todos lados disfrutando del momento y divirtiéndose.
Spencer: "¡Vaya, hay mucha gente...--!" En eso, ni siquiera le dió tiempo de terminar de hablar cuando Billy soltó un jadeo dramático y exagerado para luego jalarlo lejos hacia una esquina más solitaria. "¿Qué te sucede Billy?"
Spencer estaba genuinamente confundido y algo preocupado, pero Billy no respondió y en cambio puso a ambos en una posición disque natural-coqueta, tipo chico malo justo cuando pasó un fantasma en particular que parecía ser de la misma edad que Billy, y obvio que esto no pasó desapercibido por Spencer quien lo miró con un poco de burla.
Spencer: "Ooohhhh~ Te gusta?"
Billy: "¿¡Qué!? Nononononononono, para nada. Ese tipo es solo mi anterior competencia cuando estábamos vivos, era mi lado opuesto de la música. Solo quería verme genial y que viera que sigo siendo el gran Billy Joe Cobra."
Se excusó pobremente y de inmediato con un claro nerviosismo a la par que se retorcía caricaturescamente como si estuviera haciendo un puchero... Y lo peor, había un ligero rubor en su rostro. Pero Billy, que aún estaba en su dramático intento de parecer "cool" y no interesado, de repente en cuestión se pegó a Spencer agarrándole del hombro susurrando frenéticamente mientras se ajustaba la corbata roja.
Billy: "N-no puedo creerlo… No me vio todavía ¿verdad? Dime rápido: ¿Tengo algo en la cara? O peor... ¿¡EN LA CABEZA!?"
Spencer: "¡Cálmate viejo, te ves bien!"