Me puse una peda monumental.
No sé como chinitas la noche terminó así, y si me lo preguntan de nuevo... no tengo ni la más mendiga idea.
Todo por hacerle caso al borrachote de Georg. Se le ocurrió hacer un fiestón en casa de unos amigos y todos los demás dijimos ¿y por qué no?
Llamamos a varios compillas, pensando que eran como 5 nada más... pero terminó todo el barrio en nuestra casa. Se salió de control. Alcohol, luces neones, reggaeton retumbando. Todo un degenere. Cada vez andaba mas perdido, y todo por hacerle caso a Bill y tomarme esos four lokos pensando que no me iban a pegar. Al segundo ya andaba todo locote, literal. Me agarré a todas a besos, rompimos jarrones, decoraciones. Creo que hasta mezclé tragos con unas pastillas ahí medio raras de colores.
No sé ni como, sólo recuerdo que Georg me presentó a una amiga suya, y 5 segundos después ya traía a esa morena bailando conmigo y comiéndole la boca a lo desgraciado. No sé ni como se llama, le pregunté y me dijo "Adivina".
Eran como las 3, estaba con la morena en el sofá tomándonos una botella de tequila entre los dos. Miré en una esquina y vi a mi gemelo con una chica, levantó su vaso y me guiñó el ojo. Yo solo sonreí. Ya de ahí en adelante sabrá dios lo que pasó.
𝟔 𝒂𝒎
Desperté, con un dolor de cabeza que no se quita ni volviendo a nacer, y una cara pero que parecía zombie.
Achis... esta no es mi habitación.
Revisé mi teléfono. Tenía 25 mensajes sin leer y llamadas perdidas. Georg preguntando dónde chingados me había metido, Bill mandándome un video de mí cantando una de Plan B en karaoke con una peluca morada y unas fotos comiéndole la boca... a la que anda a mi lado.
¿Quién es? Recuerdo su cara pero ¿como se llamaba? Morena, preciosa, cabello largo. Alrededor unos tacones tirados, dos botellas vacías, un arete en la mesa y una canción de Wisin y Yandel sonando en algún rincón.
Le toqué el hombro.
— Hey, hey..
Me miró al despertarse del todo y frunció el ceño. Yo la miré fijo, tratando de ubicarla, pero nada... solo sé que estaba buenísima y bailaba cabrón.
— ¿Qué mierda pasó?...
— Sabrá Dios, pero que se repita, ¿no?..