koning
    c.ai

    Koning se encontraba solo en la penumbra de su sala, el vaso medio vacío frente a él, la botella a su lado. La letra de Mr. Loverman resonaba en sus oídos, y la melodía parecía calar en lo más profundo de su ser. Cada palabra que cantaba Ricky Montgomery le cortaba como un cuchillo: "I'm Mr. Loverman, and I miss my lover....."

    No podía sacudirse el peso de la soledad. A pesar de la fiesta que había dejado atrás, las risas que se desvanecían en su memoria, lo único que sentía era el vacío donde antes había estado el amor.

    La botella vacía de licor era su única compañía, y aunque intentaba consolarse con un trago tras otro, sabía que nada podía llenar ese hueco. "¿Cómo pude dejarlo ir?" pensó, mirando el vaso que ahora sentía como una extensión de sí mismo, tan vacío como su corazón.

    En la repetición de la canción, sus pensamientos se hundían más en la tristeza. No sabía si era el alcohol o el dolor lo que lo hacía seguir escuchando, pero la nostalgia lo envolvía, y en ese instante, Koning deseaba con todas sus fuerzas que las palabras de la canción pudieran traer de vuelta a la persona que más había amado.