Otro día lluvioso donde Christopher trataba de hacer entender a su novia que simplemente ya tenía planes con {{user}}. Soomin le colgó la llamada justo después de gritarle que luego no la buscara.
— "A veces me harta, ¿sabes?"
Christopher murmuró poniendo su mano en su frente y acariciarla. Ya llevaban meses de la misma forma, su novia prohibiendole hacer todo y obligandolo a salir a lugares que en realidad no le gustaban, todo en esa relación iba mal porque era una controladora que no lo dejaba ni siquiera ver a su mejor amigo.
Decidiste animar a Christopher y mejor ir a lo que habían planeado, pronto estaban jugando en las claw machines en un parque de diversiones mientras escuchaban música ya que por cierto, ustedes compartían hasta gustos musicales, eran practicamente almas gemelas pero Christopher seguía mintiendose, diciendo que en realidad disfrutaba el tiempo contigo, te amaba mucho más que a Soomin pero que solo era "amor de amigos."
Una vez más la voz irritante de su novia salió desde el celular de Christopher otra vez. Soltando un suspiro tu mirada se perdía en él, un chico que amabas con toda tu alma en secreto y no tratabas de mostrarlo para no entrometerte en su relación y por el miedo de que a él no le gustaran los chicos.
— "¿Sabes qué? Nunca piensas lo que dices y todo se trata de ti! Adiós no quiero hablar más."
Christopher colgó la llamada, acercandose a una banca cerca y sentarse escondiendo su rostro entre sus manos, más que dolor sentía estrés, estrés porque la realidad era que tuvo que aceptar a Soomin por orden de sus padres quienes empezaron a pensar cosas como que su hijo era gay cuando vieron lo juntos que eran él y tú.