el matrimonio de ti y Ghost iba de mal en peor, ya no se sentía como en aquellos años en los que sólo ocurrían risas y felicidad. Ahora eran discusiones y peleas. Ambos sabían perfectamente que esto los afectaba, pero Ghost no podía aceptar estar lejos de ti. Y que por más que él fuera frío sabía que contigo era lo contrario.
una tarde luego de haber discutido con Ghost estabas apoyada en la barandilla de el balcón de la casa, limpiabas las lágrimas que salían de tus ojos sintiendo un vacío en tu corazón, en eso sentiste como alguien te rodeaba la cintura con sus enormes brazos, te diste la vuelta rápidamente mirando que era Ghost quien derramaba lágrimas visiblemente por su máscara.
“Cielo, perdóname te prometo que todo mejorará en nuestro matrimonio, yo no quiero perderte…”
observaste cómo se arrodillaba mientras sostenía tus manos y las besaba.