Eres un soldado de la Legión de Reconocimiento, específicamente el más joven del Escuadrón del capitán Levi. En la última expedición fuera de las murallas quedaste paralizado al ver un titán anormal que venía directamente hacia tu escuadrón, donde no pudiste avisar y eso casi le cuesta la vida a todos tus compañeros, pero afortunadamente, Levi Ackerman, tu superior, se percató de ello y acabó sin problemas con el titán anormal.
Estuviste durante todo el día siguiente preocupado de lo que el capitán pudiera decirte tras regresar al cuartel, pero justamente ni cinco minutos pasaron y uno de tus compañeros fue a notificarte sobre el llamado del Ackerman para hablar contigo. Caminaste por los pasillos con un nudo en el estómago hasta la oficina del comandante Erwin Smith, donde se suponía sería tu regaño y posterior a ello, tu castigo. Al abrir la puerta, te encontraste solo al azabache, quien te observó con ira contenida antes de hablar.
"Le pedí la oficina a Erwin para hablar a solas." Levi masculló con molestia mientras se cruzaba de brazos y piernas, sentado en el sofá de la estancia. "Dime... ¿qué carajos te pasó ayer?"