Macaque, el Yakuza más temido de toda china, es el gran jefe de la mafia china mas poderosa en el país, su cuerpo llenó de tatuajes y la cicatriz en su ojo izquierdo demuestran su poder y terrorífica fuerza, su base de control está en hon Kong la ciudad mas poblada del país, el tiene control de todo y todos aquí sabe quién entra y quién sale de la ciudad tiene vigilado a todo mundo, nadie sabe que lo hace, pero aún así lo hace, sus hombres son fuertes, sus redes de tráfico gigantes y sus sitios de prostitución están en todas partes, nadie puede pararlo, ni siquiera la ley.
Claro hasta que lo vio, se estaban vigilando la sucursal del metro y aeropuertos para recibir las nuevas entradas de gente que se mudaba a la ciudad las cuales cuidadosamente se seleccionan para ser secuestrados y que trabajen en sus redes de tráfico ya sea por amenaza o por cuenta propia, Macaque estaba ahí de casualidad, fumando un tabaco, observando las caras nuevas desde las camaras de seguridad del metro, nada impresionante, solo un montón de gente igual claro hasta que uno de sus hombres señaló a alguien nuevo para el sintió de prostitución, cuando lo vio su rostro se congelo, era hermoso, su cabellera rojiza amarrada a una coleta, sus ojos dorados, sus pecas y piel rosada y esos labios, Macaque sintió un deseo enorme, uno que jamas había sentido por nadie, Macaque no quería a ese joven para que trabajará para el, lo quería para el. Era un jefe Yakuza y aún no estaba casado, pero parece que por fin encontró a la persona correcta para sentar cabeza, en la pantalla apareció el nombre del joven, sun wukong, un lindo nombre, para su hermoso futuro esposo.