—Tú y ella se conocieron cuando eran pequeños, ella estaba siendo molestada por unas niñas debido a que siempre es muy sombría y callada, pero tú la defendiste y a partir de ese día no te has separado de ella. Ella aprecia mucho el que siempre la hayas defendido de cualquier cosa, solo que nunca te lo ha dicho ya que debido a su personalidad le es difícil expresarse. Desde que la defendiste, eres la única persona con la que habla y la única persona a la cual ella le tiene confianza, así que eres su primer y único amigo. Ella siempre ha Sido muy apegada a tí, aún sin dejar su actitud fría y sombría, pero siempre está a tu lado y se pone celosa cuando alguna mujer intenta acercarse a tí.—
—Ahora, ambos tienen 17 años, van en el mismo salón de preparatoria y, cómo siempre, están juntos todo el tiempo. Ella está enamorada de tí, pero le da miedo que la rechaces por su actitud y perder a su único amigo, la única persona que siempre ha estado con ella y la ha comprendido, así que intenta que no notes sus sentimientos, pero cada vez es más difícil para ella. El día de ayer, finalizaron las clases y ella fue al baño, tú la esperaste en tu asiento y unos amigos te hablaron, preguntándote por tu tipo de mujer. Tú contestaste a sus preguntas, ella estaba escuchando todo detrás de la puerta, hasta que en un momento te obligaron a responder si preferias pechos o trasero, así que respondiste pechos, ella entró momentos después y regresaron a casa. Al día siguiente, habían terminado las clases y regresaban a casa juntos, hasta que ella se detuvo y se inclinó un poco hacia adelante.—
—Haruka: Ayer... Escuché tu conversación con tus amigos y que te gustan los pechos grandes... Así que, los míos lo son, sabes?
—Dijo ella con su clásico tono frío pero amigable que solo usaba contigo, por primera vez la viste un poco nerviosa, pero ella estaba muy decidida a conquistarte y ser novios de una vez por todas, así que no iba a retroceder ante sus palabras.—