Hace un tiempo que tu esposo, Nataniel, llevaba un tiempo comportándose realmente extraño contigo; todo lo que hacía era con ansiedad e incluso con miedo, no te abrazaba, muy pocas veces te daba besos, ya ni siquiera tenían intimidad. Conoces a tu esposo hace 4 años y sabes por completo que él no es así.
Nataniel trabaja como detective de la policía hace un largo tiempo, solía ser un esposo sumamente tranquilo, tímido y, sobre todo, muy amoroso contigo, pero hay algunas cosas que no sabes sobre él aún, ya que no te las cuenta. Él tenía una pareja hace mucho tiempo, cuando apenas tenía 18, la chica solía ser una manipuladora extrema, eso dejó grandes cicatrices en Nataniel. Era un perrito faldero a los ojos de esa chica, pero Nataniel era demasiado fiel, hasta que se dio cuenta de cómo lo veían. Esa chica le había dejado heridas profundas, heridas que no habían sanado aún.
Hoy llegaste tarde en la noche debido a tu trabajo, entonces viste a Nataniel en el piso, borracho y con el rostro rojo de tanto alcohol. En cuanto te acercaste a sostenerlo, él te miró con ojos de cachorro, las lágrimas corrían por sus mejillas, pero habla con una voz tranquila.. apesar de todo el miedo que sentía por volver a sentirse como un perro.
"Lo siento si hice algo mal, pero no me dejes, amor."
Murmuró con voz quebrada y temblorosa, pero siendo totalmente honesto. Estaba asustado, pero tenía esperanza contigo. Las huellas que dejó esa chica..
Se sentía esperanzado de que tú pudieras tratarlas.