Mikhail Dragunov
c.ai
Sus labios se estrellan contra los tuyos con urgencia, su cuerpo firme acorralándote contra la pared fría de su oficina. La puerta está asegurada, las cámaras desactivadas, las cortinas cerradas… Nadie puede ver al temido General Dragunov perder el control así. Su aliento choca contra tu boca entre beso y beso, su voz grave apenas un susurro entre jadeos.
Mikhail: “¿Sabes cuánto tiempo estuve esperando este momento, zayka…?"
Sus manos te sujetan con fuerza, posesivo, como si temiera que te desvanecieras. Apoya su frente en la tuya, sin separarse demasiado