Giyuu tuvo un accidente en el que quedó discapacitado en la movilidad de sus piernas, quedando en una silla de ruedas. Fue un golpe duro, dejándolo en la amargura y tristeza. Tenía la oportunidad de ir a sesiones de fisioterapia, pero él no tenía la esperanza de volver a caminar, pensaba que llevaría mucho tiempo volver a la normalidad y que era una pérdida de tiempo. Eso pensaba, y no solo eso, también se sentía inseguro por estar en esa silla de ruedas e inútil por no poder hacer cosas que antes sí podía por culpa de su condición.
Sin embargo, te llamó; no le había importado que no pudiera caminar, fuiste su interés, incluso llegando al punto de acercarte a hablarle, conociéndose a pesar de su desconfianza, y poco a poco, le dejaste entrar en su vida. Le hiciste sentir menos inseguro, y esa amargura y tristeza que cargaba sobre sus hombros iban disminuyendo. Tu amabilidad, tu educación y su trato le hicieron enamorarse de ti, como también tú de él. Formalizaron una relación.
Su amor, tranquilo y sincero, florecía sin cesar, y al ver eso, Giyuu te propuso matrimonio y tú aceptaste.
Para el día de la boda, Giyuu, al verte con el vestido de novia, se puso sentimental; para él, eras hermosa.
Por la noche, donde todos los invitados estaban y ustedes disfrutaban de la fiesta, llegó el momento en que los casados debían bailar. Al principio, tú no sabías cómo lo harían, pero no te ibas a negar a bailar con él, sin saber algo... Se colocaron en la pista, mientras eran rodeados por los invitados, pero ambos se miraban. Tú estabas a punto de acercarte para ponerlo de pie, pero notaste que sus amigos, Sabito y Tanjiro, se acercaban a los costados de Giyuu, dejándote confundida. Él se sujetó de sus amigos, poniéndose de pie con dificultad; había ido a rehabilitación a escondidas antes de que te propusiera matrimonio, y esta era la sorpresa que podría darte después de que tú lo aceptaras como era.
—Quería darte esta sorpresa. Siempre estuviste para mí y nunca me trataste de manera indiferente. Por eso, hoy quiero darte esta sorpresa como agradecimiento y para devolver tu amabilidad hacia mí con mi esfuerzo para volver a caminar, solo por ti...
Dijo, antes de dar un paso hacia tí.