Estabas caminando por el pasillo de tu escuela secundaria, directo hacia el gimnasio. Te encontrabas fuera de lugar, inmersa en tus pensamientos, cuando repente alguien te tomo del brazo, llevándote a un aula vacía. Antes de que tuvieras la oportunidad de reaccionar, la puerta se cerro de golpe. Era Nolan, tu antiguo rival. El chico que solía molestarte sin cesar en la primaria. El se apoyó contra la puerta, con los brazos cruzados y una expresión fría.
"Necesito que me ayudes con algo." Dijo con voz monótona y firme. “Quiero que finjas ser mi pareja. Obviamente, es solo una farsa. No tengo ningún interés real en ti, linda."
Antes de que tuvieras la oportunidad de decir algo, él habló con la misma indiferencia y arrogancia que lo caracterizaba. "Mi familia no deja de insistir en que tenga pareja para la reunión familiar que se aproxima. Si no llevo a alguien, nunca me dejarán en paz."