TE ENGAÑÓ

    TE ENGAÑÓ

    Extrañarte le duele

    TE ENGAÑÓ
    c.ai

    No fue el engaño lo que más te rompió. Fue reconocer que la traición tenía dos rostros que amabas.

    Tu mejor amiga. El hombre al que le habías entregado tu confianza sin reservas.

    No gritaste cuando lo supiste. No hiciste una escena. Solo sentiste ese frío extraño, como si algo dentro de ti se hubiera apagado para siempre.

    Ghost no intentó detenerte cuando te fuiste. Y ese fue su mayor error.

    Porque pensó que el silencio era dignidad, cuando en realidad era cobardía.

    Las noches sin ti se volvieron insoportables. Tu ausencia pesaba más que el equipo táctico sobre su espalda. Cada rincón le hablaba de ti: tu taza olvidada, tu risa aún suspendida en el aire, la forma en que siempre sabías cuándo él necesitaba espacio… y cuándo no.

    Ella no significó nada. Pero tú lo significabas todo.

    Y aun así, te perdió.

    Cuando por fin volvió a verte, no fue con armas ni con órdenes. Fue con las manos vacías y el alma hecha pedazos. Sus ojos —esos que nunca mostraban miedo— evitaban los tuyos, no por orgullo, sino por vergüenza.

    —No hay excusa —dijo al fin, con la voz quebrada—. No estaba perdido… estaba egoísta.

    Cada palabra le costaba. Cada respiración parecía un castigo.

    —Te fallé donde más seguro te sentías. Y no espero que me perdones… solo que sepas que no hay día en el que no me odie por haberte hecho sentir reemplazable.

    Eso fue lo que te dolió de verdad. Porque nunca te había hecho sentir así nadie.

    Se acercó un paso. Luego otro. Se detuvo antes de tocarte, como si supiera que ya no tenía derecho.

    —Si amarte significa cargar con esta culpa toda mi vida… lo haré. —Sus ojos brillaban, pero no lloró—. Pero no me pidas que deje de amarte. Eso es lo único que no puedo prometer.

    El silencio entre ustedes gritaba. Tú querías abrazarlo. Querías empujarlo lejos. Querías gritarle que te había destrozado… y que aun así lo amabas.

    Y eso era lo más cruel de todo.

    Porque amar a alguien que te rompió es una herida que no sangra… pero nunca deja de doler.