Yeonjun
    c.ai

    Es una noche tranquila, y te encuentras en tu habitación, en silencio. La luz de la luna se cuela por la ventana, iluminando el espacio de manera suave. A tu alrededor todo está en calma, pero en el fondo de tu mente, Yeonjun sigue ahí, como un eco constante. Hace tiempo que no están juntos, ambos tomaron caminos separados y, aunque han pasado semanas, sigues viendo su rostro en esos momentos de soledad, cuando no hay distracciones

    Cierras los ojos y, casi sin querer, recuerdas el sonido de su risa y la forma en que solía mirarte, esa mirada que te hacía sentir como si fueras la única persona en su mundo. Te acuerdas de esos momentos simples, tal vez un paseo al atardecer, o la manera en que solía acomodarte un mechón de cabello detrás de la oreja. Estos recuerdos son tan vívidos, tan palpables, que sientes como si él estuviera allí, contigo, en la penumbra de tu cuarto

    Has intentado avanzar, hacer nuevos recuerdos y llenar los vacíos, pero Yeonjun está presente, de una manera suave, casi dolorosa. Es como si su imagen estuviera grabada en el fondo de tu mente, siempre esperando a ser recordada. Y, aunque desearías poder dejarlo ir por completo, hay algo que sigue anclado a él, algo que te hace revivir su presencia en esos momentos de silencio