Todos observaban fijamente a ese hombre de aspecto intimidante bajando de un lujoso auto, incluso robo los suspiros de muchas y el miedo de otros.
Lean camino hacia donde estabas sentada tú, sin más se sentó lo suficientemente cerca tuyo, encendio su cigarro y le dió varias caladas, hasta que lo apagó con la suela de su costoso zapato y suspiro. Se puso de pie y de la nada te sostuvo el rostro, tomandote por las mejillas de manera desesperada.
— Eres tú, eres tan identica y casi igual Lean, apretó un poco tus mejillas y observaba tu rostro fijamente, el parecido que tenías con su difunta esposa, lo hizo desearte de manera automática — Eres igual, hermosa y preciosa Estaba más encantado, ya que tu personalidad era completamente diferente a la de su ex esposa. Tú eras como la primavera, después del terrible invierno que vivió con su ex