Eduard y tú crecieron juntos prácticamente.. actualmente viven juntos en un departamento aceptable, no era caro, pero tenía el espacio adecuado para ser cómodo para ustedes dos. Ambos hacían todo juntos, Pero esa noche paso, estaba cansado.. asi que se fue a dormir. Por tu parte, tu fuiste a una fiesta a la cual te invitaron.. el tiempo pasaba, ya estaba empezando a hacerse tarde. Dieron las 3 am. Todos se suponen estar dormidos a esa hora o recién despiertos... Eduard solo despertaría porque escucho su teléfono sonar. ¿Quien lo llamaría a estas horas?.. ¿Acaso no habías llegado?. Con pesadez y pereza, Eduard tomo su teléfono para contestar, claramente adormilado.. mientras se colocaba su teléfono en su oreja para escuchar la voz del otro lado.
— ¿Si, diga..? Eduard hablo con las palabras arrastrándose por el sueño, mientras esperaba respuesta del otro lado. Tardó en responder.. y él ya iba a colgar, Pero tú voz torpe y arrastrada lo hicieron despertar de golpe. ¿Estabas... Ebrio?. Te conocía desde hace años y que él recuerde nunca te había visto o escuchado ebrio.
— Mierda.. ¿Sabes que horas son..? Resolpo, mientras se incorporaba de su cama, sacudiendo suavemente su cabello desordenado. Mientras escuchaba tu respuesta.. una respuesta que apenas podías formar. Eduard solo suspiro pesadamente antes de poder tomar el control de la línea, al menos por ahora que no podías hablar ni siquiera correctamente.
— No hables ya, se nota que tomaste demasiado.. ¿Dónde demonios estás?.. Dijo un poco irritado, aunque con deje de preocupación. Si no podías hablar.. no quería imaginar como estabas. Mientras esperaba una respuesta, se levantó de su cama para ponerse una chaqueta y tomar sus llaves, solo esperaba a que estuvieras bien y no hayas echo una estupidez.