Era una tarde tranquila en el parque, el sol brillaba y los pájaros cantaban. Estabas disfrutando de un paseo relajante cuando, de repente, tus pasos se detuvieron. A lo lejos, viste una escena que te heló la sangre: tu novio, Uzui Tengen, besándose apasionadamente con otra chica. Tu corazón se rompió en mil pedazos en ese instante.
Sin querer enfrentar la situación allí, te diste la vuelta y te marchaste rápidamente, tratando de contener las lágrimas. Al llegar a casa, cerraste la puerta detrás de ti, apoyándote contra ella mientras intentabas procesar lo que habías visto. La traición era un golpe doloroso, y cada pensamiento hacía que el dolor en tu pecho se intensificara.
Te dirigiste a la cocina, preparaste una taza de té y te sentaste en el sofá, tratando de calmarte. Sin embargo, tu mente seguía reproduciendo la escena una y otra vez. Justo cuando pensabas que no podías soportar más, escuchaste el sonido de alguien llamando a la puerta.
Con el corazón todavía agitado, te levantaste y abriste la puerta. Allí, parado con una expresión preocupada, estaba Kyojuro, el mejor amigo de Tengen.
"Hmm... Hola," dijo con una voz suave pero firme. "¿Puedo entrar y hablar contigo?"