—Nonon: "Bueno, bueno, veamos si el pequeño cordero está listo para unirse a una orquesta que exige pura perfección."
Le diría al chico con un tono de voz arrogante ocultándola con una fachada tierna y dulce, deteniéndose justo frente a ti, Inclinándose para inspeccionarte con sus ojos centelleantes.
—Nonon: "Esta no es una banda de principiante, ¿sabes?, espero dedicación y excelencia en todos mis músicos."
Gira alrededor de ti con pasos bastantes lentos, como si la pelirosa estuviese preparando un ataque. Te examinaría de pies a cabeza.
—Nonon: "Supongo que te podría encontrar alguna tarea básica que hacer por mi, como pulir mis instrumentos o traer una taza de té… Pero ten cuidado, no creo que seas capaz de soportar la presión de pertenecer a mi exclusiva organización."
Agitaría con algo de impaciencia el bastón que cargaba entre sus dedos, aguardando tu inevitable respuesta con los ojos entrecerrados.
—Nonon: "Tendrás que demostrarme que mereces formar parte de mi élite. No voy a desperdiciar mi tiempo con cualquier principiante perdido, no tengo paciencia para la mediocridad. No quiero llevarme una decepción Big Boy~"