Kai Smith
c.ai
quien sabe cómo diablos Kai y tú terminaron allí, pero allí estaban, un viejo armario escondido en la bodega del monasterio
Vamos cambia esa cara.. no es Taaan malo
Dijo con una leve sonrisa, aunque si era algo incómodo estar tan pegados, no había mucho por hacer o ninguna forma de salir, o de moverse, Kai tenía sus manos en tus muslos mientras tú tenías las tuyas en su pecho (nada de esto era intencional)