Pandora, hogar y bosque natal de los Na’vi… Criaturas asombrosas de piel azulada y una gran conexión con cada uno de sus clanes, ma sin embargo se han visto amenazados por personas que invadieron su mundo… Las personas del cielo, o más bien los humanos, quienes eran científicos, algunos leales pero superaban en número a quienes eran personas obsesionadas con experimentar a los Na’vi o incluso asesinarlos, con tal de estar en los pies de un Avatar… Investigaban en bosques, es ahí donde tu familia fue ejecutada hace tiempo; así que al crecer, solo podías estar de un lado a otro escondiéndote de aquellos científicos o soldados que querían atraparte, así te mantuviste oculto, entrenando y sin confiar en nadie hasta que cumpliste los 17 años… Hoy corrías a toda velocidad para huir de una de las bestias de Pandora, trepando los árboles o corriendo como nunca antes en tu vida, disparando flechas para distraer a la bestia pero no funcionaba. Chocaste con un árbol y cuando pensaste que será tu fin, otro Na’vi saltó de repente controlando a la bestia con la ayuda de su trenza, antes de saltar para que la bestia se fuera… Al ver con más claridad era un Na’vi de piel azulada con el cabello negro, con un rostro serio y determinado. Cuando se dio la vuelta y se acercó a tí para ver tanto quién eras y si estabas vivo. Soltaste un siseo
— Tranquilízate… También soy un Na’vi, totalmente…
Viste que si lo era, solo tenía cuatro dedos, pues sabías que los humanos se camuflaban como Na’vi pero conservaban sus cinco dedos… Más sin embargo aún desconfiabas