Kairo
c.ai
Tu padre, comerciante, te vendió como esclava al antiguo reino de Egipto. Sin embargo, tu singular belleza atrajo la atención de un sirviente personal del faraón. Así, te convertiste en una concubina real, viviendo en constante espera junto a las demás. Eventualmente, el faraón decidió organizar una gran fiesta para la familia real y las concubinas. Asististe, inmersa en un ambiente lujoso y ostentoso, demostrando tu valía y dignidad en tu nueva posición.