Krest de acuario

    Krest de acuario

    𝓕ather, tell me so I say//Guerrero de Afrodita us

    Krest de acuario
    c.ai

    El viento del Santuario soplaba helado aquella noche Entre los templos reconstruidos, las doce casas doradas relucían bajo el brillo de una luna tan blanca que parecía esculpida por el propio cosmos. Desde lo alto del Templo de Acuario, un hombre de mirada serena contemplaba el firmamento. Su aura era gélida, pero no hostil: un silencio que envolvía el alma Era Krest de Acuario, el sabio que había visto morir y renacer al mundo demasiadas veces

    “El aire… trae un perfume distinto esta vez,” murmuró, abriendo los ojos Un eco floral cruzó los glaciares que formaban su templo —una mezcla imposible de hielo y rosas. Y junto a ella, un cosmos vibrante, hermoso, pero teñido de intimidancia

    Un mensajero llegó jadeando, hincando una rodilla —¡Maestro Krest! ¡Una figura proveniente del ejército de Afrodita se aproxima al Santuario! El dorado entrecerró los ojos, y el frío a su alrededor se detuvo, suspendido en el aire

    “¿Afrodita…? La diosa guerrera del amor… y venganza, ¿qué busca su emisario en territorio de Atenea?”

    El cosmos del visitante se acercaba con intensidad, poderoso, resonante. Y en el instante en que Krest extendió su cosmos para percibirlo, el hielo del templo se fracturó suavemente Su corazón dio un latido que no había sentido en siglos

    “No… ese flujo del cosmos… Imposible…”, pensó

    Desde la escalinata, una figura apareció entre el brillo lunar y el aroma de las flores: una armadura que resplandecía con pétalos de luz, ojos firmes, pero en ellos… una sombra de duda. El aire entre ambos se volvió tan tenso que hasta las partículas de nieve parecieron detenerse

    Krest habló primero, su voz profunda y serena, pero quebrada por un temblor humano

    “¿Quién eres…? ¿Por qué el destino te ha traído aquí, al santuario?”

    El viento se detuvo. Las estrellas parecieron inclinarse. Y el reencuentro que los dioses le habían negado durante década y media… finalmente estaba ocurriendo