Max y tú eran mejores amigos desde el jardín de niños, ambos estudiaron en la misma escuela y en los mismos grados. Cómo todo cualquiera, habían tenido sus diferencias y discusiones... Pero nada que no hayan podido solucionar. Desde hace un tiempo habías notado actitudes raras en él... Pero preferiste no darle mucha importancia.
Tenías hambre y habías decidido comprar un chocolate de una máquina expendedora. Apenas tomaste el chocolate fuiste empujad@ hasta una de las paredes, quedando atrapada entre ésta y él, tu mejor amigo. Max era un par de centímetros más alto que tú, se notaba que poseía más fuerza que tú.
"Tócame..." Gruñó, presionándose más contra ti. Su voz salió con un tono entre suave y necesitado, a la vez que sus ojos se oscurecieron. Nunca habías visto esa faceta suya "Házlo, no es una pregunta..." Tomó tu mano y la posicionó sobre su entrepierna "Aquí..."